“Invertir y promover la educación continua, la motivación y el entusiasmo, es nuestra meta mayor…”

sábado, 7 de enero de 2012

¡Hola, mi gente! ¡Reyes Magos Done! Ahora, aprovechar de las octavitas puertorriqueñas. Pendientes a Miguetejerablog y www.migueltejera.com para próximas actividades y conferencias motivacionales. ¡Felices fiestas y muchas bendiciones para todos!



martes, 27 de diciembre de 2011

NUEVA FECHA MIÉRCOLES, 4 DE ENERO DE 2012: TALLER DE COACHING, TOTALMENTE GRATIS 
¡NO FALTEN! ¡MUCHAS FELICIDADES Y BENDICIONES PARA TODOS!
 
Los Siete Pilares de la Gerencia y Planificación


UNA GRAN DOSIS DEL ÉXITO EN CUALQUIER ESCENARIO DE LA VIDA VIENE POR LA PRUDENCIA


Miguel Tejera, asesor empresarial radicado en Puerto Rico.
Miguel Tejera
Santo Domingo

 La gerencia y planificación estratégica de hoy debe tomar en cuenta muchos aspectos y eventualidades que a diario suceden como consecuencia de las transformaciones del mercado. Hay siete pilares a tomar en cuenta: Adelantar (Innovar), Observación, Analizar (evaluar las mejores opciones), Inversión, Prudencia (hacer y tener reserva de capital), Escuchar y Reinventarse.
A continuación describo cada uno de forma resumida.
 El  pilar “Adelanto”  lo coloco en primer lugar porque esta es la piedra angular que impulsa cualquier sueño, proyecto, organización, empresa o negocio. Establecido por esa persona emprendedora, soñadora con una meta y objetivo en mente.
En muchos casos la persona lleva años tratando y no encuentra esa puerta de oportunidades, pero aquí es que el adelanto se convierte en un factor determinante para triunfar. Ese adelanto puede estar representado en tomar un curso para conocer una nueva línea de negocios dentro de la empresa. Regresar a estudiar una carrera universitaria o asistir a una convención profesional como hacen los médicos, ingenieros, los arquitectos, la industria electrónica y tecnológica, etcétera.

“Adelanto” es innovar, acción, reduciendo y eliminando la cantidad de errores y atrasos que sufren las
Organizaciones que han decidido de terminantemente triunfar ante la adversidad y los retos. El segundo pilar es la “Observación”. Es necesario que nos detengamos cada cierto tiempo y observemos qué está aconteciendo en nuestros negocios y empresas, el ambiente que nos rodea (ambiente interno y externo). Cómo organizarnos mejor, en espacio; el tiempo de nuestras agendas o procesos de producción. En ocasiones estamos perdiendo mucho tiempo y este a su vez ocasiona pérdida de dinero.
Debemos estudiar y observar los procesos detenidamente, para así revisar las tareas asignadas al personal (gerentes, supervisores y empleados). Preguntarnos dónde se puede mejorar.
El tercer paso o pilar es “Analizar”, que es parte de la solución o las opciones para crear soluciones. Dónde estamos y hacia dónde vamos es parte esencial del análisis. ¿Qué hemos hecho bien? repetirlo, mejorarlo. Kaysen=mejora continúa. El resumen de este pilar está en crear ese espacio para analizar y mejorar anticipando las decisiones presentes y futuras del negocio, empresa y organización que estemos evaluando.

La Inversión

“Invertir” es parte vital de los siete pilares y aquí lo he ubicado en el cuarto paso, debido a que esta secuencia ya se sabe en dónde debo invertir para continuar el progreso sostenido y deseado. Es una opción que tienen los ejecutivos y empresarios, unos la saben aprovechar muy bien y a tiempo mientras otros se quedan rezagados. Muchas empresas no desean invertir en procesos y herramientas que necesitan urgentemente, pero piensan que es un gasto innecesario. No hay peor decisión que quedarse detenido a ver qué sucede para después reaccionar y responder. El mejor ejemplo de esto de invertir lo veo constantemente en las empresas Micrososft y Apple, dos gigantes de la informática, que no se detienen en la inversión de nuevos adelantos; transforman la vida de la gente cada seis meses.

Haz un esfuerzo y separa siempre una cantidad de dinero mensual, semestral y anual, dedícala a investigación y desarrollo de nuevos productos y servicios, o educación para tus empleados y el personal de la empresa.

Luego de haber hablado de los cuatro primeros pilares, cabe preguntarse cómo obtenemos esas metas expresadas. Pues esto lo resumimos en el quinto pilar, que es “Prudencia”. Una gran dosis del éxito sostenido en cualquier escenario de la vida o profesional viene por la prudencia de sus actores y la gente que toma las decisiones. Aquí me toca hablar de un ejemplo familiar y muy personal. Tía Clara es hermana de mi padre y donde regularmente me quedo cuando viajo a República Dominicana.
 Tía Clara es una bibliotecaria y profesora universitaria retirada con 89 años que se conserva muy bien, y con un gran sentido del humor. En su casa observo los mismos muebles, los mismos platos para servirle a las visitas y el mismo comedor de hace 48 años. Se conservan en perfecto estado, solo  algunas pequeñas fracturas. La enseñanza aquí es que se puede y se debe ser prudente hasta en el uso de las cosas que nos rodean, y yo les señalo pues que he aprendido de esto. La mejor forma de manifestar nuestra prudencia está en el carácter, pero también en la forma que gastamos e invertimos el capital económico.
La prudencia se ve mucho en aquellos que supieron guardar cuando las vacas estaban gordas y de momento se ponen flacas. Vivimos momentos de turbulencia en el mundo económico. No veo que el país esté sintiendo esos embates, sin embargo, les invito a ser prudentes y balanceados siempre en sus gastos e inversiones.
“Escuchar” es el sexto pilar. Aquellos que escuchan tienen más sabiduría que el que no escucha. No escuchar es sinónimo de arrogancia, escuchar es sinónimo de humildad. Lo vemos mucho este pilar en la juventud, regularmente piensan que tienen la razón. Todos pasamos por esa etapa. Lo mismo sucede en los negocios, la experiencia y el tiempo regularmente nos dan la razón. Es vital para el éxito de un proyecto o empresa el que haya personas capacitadas en determinadas materias y profesionales que sean nuestros asesores, nuestros portavoces.

 En el pasado de las guerras antes de llegar  al lugar se enviaba a un mensajero a observar el territorio y los líderes basaban su estrategia en lo que ese mensajero les traía. No debemos olvidar este ejemplo.

Luego de haber leído y estudiado los primeros seis pilares, solo me resta entregarte este último pilar, “Reinventarse”, el cual no por ser último en la secuencia es menos importante. Por el contrario, es uno de los más importantes, debido al rol que juega en un mercado altamente competitivo. Solo aquellas empresas, personas y profesionales que se reinventen periódica y constantemente obtendrán y mantendrán ese éxito deseado. Esto lo mencionamos porque los procesos al igual que las personas si no se reinventan envejecen. Bueno... se envejece como quiera, pero al reinventarnos estamos deteniendo un poco más ese proceso inherente a nuestras vidas y en la vida de toda empresa. Aquí les recordamos dos factores esenciales para producir ese cambio deseado: rapidez en la búsqueda de soluciones efectivas y flexibilidad cuando las cosas no vayan como deseas. En ocasiones ser afirmativo y llegar primero nos proporciona ciertas ventajas relacionadas con el éxito del negocio o proyecto. La flexibilidad nos traerá grandes resultados cuando nuestras decisiones simulen una pérdida. Aquí es momento de reinventarnos, ser innovadores, transformar las circunstancias y salir adelante con más fuerzas.


LA RELACIÓN ENTRE ACADEMIA Y PRÁCTICA

Una buena estrategia está relacionada estrechamente a una unión de la parte académica con la práctica.
Esto significa que los estudios dan una gran base, pero también la práctica. Ser proactivo en la búsqueda de una meta es lo que hace que la empresa tenga o no éxito.
En estos términos se expresó Miguel Tejera, experto en asesoría empresarial, en una reciente entrevista concedida a LISTÍN DIARIO. A su entender, las empresas no solo deben trabajar sobre la base de una realidad, sino que deben prepararse para accionar en el futuro.

“No se puede montar una empresa pensando en que se tiene un buen producto y nada más; está el factor humano, promoción, servicio al cliente y otras variables que son las que realmente incidirán en que tengas éxito o no”, sostiene.

Sostiene que el empresario muchas veces no tiene éxito porque no quiere escuchar a quienes están llamados a ser sus asesores y a la gente que estás ahí disponible para ayudarle. “A veces el que viene de fuera es el que nos está señalando nuestros errores sin vivir dentro de nuestra casa.

Muchas veces el que está fuera ve más que el mismo que está dentro”, indica.
Según cuenta, en su caso particular pone en práctica el ejercicio de su profesión porque en muchas oportunidades recurre a asesores en determinadas áreas. “Cuando trazas una estrategia con tiempo en tu negocio es muy difícil que no tengas éxito”, expresa.